
Las casas embrujadas son elementos comunes en relatos de horror y ficción paranormal.
La estructura de una casa embrujada puede ser cualquier construcción desde un antiguo castillo feudal europeo hasta una pequeña casa en un suburbio de construcción reciente. Sin embargo, muchos autores y directores de cine prefieren la arquitectura de principios del siglo XX o anterior, particularmente mansiones oscuras."
La tradición oral también era usada para corregir a los pequeños y enseñarles valores como el respeto a los muertos y las buenas maneras con los mayores. Historias que pasan de generación en generación.
Un vistazo al interior del Café de La Bruja, que es la unión de los viejos calabozos del DAS. La tradición oral también era usada para corregir a los pequeños y enseñarles valores como el respeto a los muertos y las buenas maneras con los mayores. Historias que pasan de generación en generación.
Puede ser el romanticismo que se respira entre esos gruesos muros o la pesada carga de los siglos de historias que 'engañan' a los desprevenidos transformándose en sombras y apariciones.
"Hay una mezcla de fantasía y realidad, muchos son mitos urbanos, otros dicen que los han visto", dice Marisol Gutiérrez, guía profesional de La Candelaria. Lo cierto es que aunque las brujas no existen, de que las hay, las hay... estas son algunas historias de casas de La Candelaria.
Café de La Bruja
También cuentan que, al levantar el conjunto residencial Puerta del Sol, que sólo conserva la fachada que es patrimonio, los obreros encontraron restos humanos y que en algún descanso 'osaron' jugar fútbol con una calavera. Con tan mala fortuna que en la tarde uno de ellos cayó de un andamio y se fracturó el cráneo.
Cuentan que hace siglos un feliz matrimonio que no pudo tener hijos tomaba café todas las mañanas en el balcón de su casa. Era tan fuerte su amor que, a la muerte de la esposa, el señor de la casa no la enterró y la embalsamó para que lo siguiera acompañando en las mañanas.
Por eso los transeúntes dicen que ven la sombra de la señora al lado izquierdo (el lado femenino) y al señor del lado derecho.
El naranjo del patio central también era famoso (hace dos años tuvieron que cortarlo porque después de 227 años se secó) porque tenía frutos y flores todo el año.
Dicen que era el espíritu de una mujer rubia, enterrada de cabeza bajo el árbol, por su esposo celoso.


